HISTORIA DEL MUSEO BÍBLICO TARRACONENSE

1El Museo Bíblico Tarraconense se fundó en el año 1930 por el Dr. Josep Vallès i Barceló, canónigo lectoral de la catedral de Tarragona, profesor de Sagradas Escrituras en el seminario de Tarragona y vinculado al Pontificio Instituto Bíblico de Roma. El Museo se creó a partir del material que recogió o adquirió en sus viajes a Tierra Santa y el Próximo Oriente, y se ubicó en dos salas del claustro del Sagrado Corazón del seminario de Tarragona. El Dr. Vallès concibió el Museo como una herramienta pedagógica al servicio de la cultura y de la fe. En este sentido fue un proyecto muy útil para la formación de los seminaristas y de la sociedad. En el diario La veu de Tarragona del 14 de enero de 1932 se mencionaba que: “[…] el Museo es una exigencia pedagógica: enseñar viendo, enseñar palpando, enseñar construyendo, ¡éste es el ideal! […] Los museos Bíblico y Egiptológico del Monasterio de Montserrat comenzados con elementos escasos y continuados con aquella paciencia proverbial benedictina, constituyen hoy, en sus diversas secciones, una colección de un interés escripturístico imprescindible. […] Una razón parecida nos lleva a prever también la futura pujanza del pro-museo Bíblico”.

Con el estallido de la Guerra Civil el Museo fue desmontado y las piezas custodiadas en el Palacio Arzobispal y en el Archivo Histórico Archidiocesano. En el año 1941 el Museo se rehízo en una dependencia contigua a la biblioteca del seminario, y en el año 1950 el Museo se trasladó a su antiguo emplazamiento. En el año 1968, volvía a ser desmontado. Mn. Salvador Ramon, canónigo y archivero del Archivo Histórico Archidiocesano, consiguió salvaguardar la mayor parte de los objetos y así evitar su desaparición. Con la aprobación de la Asociación Bíblica de Cataluña, por decreto del arzobispo Josep Pont i Gol, se consolidó la reanudación de un trabajo bien activo en el ámbito de la Tarraconense en el campo de los estudios bíblicos y de la difusión de las Sagradas Escrituras, que había tenido sus antecedentes en nuestro país en una larga y cualificada tradición anterior al descalabro de 1936. Fruto de este hecho, a finales de los años 80, el Museo fue recuperado por iniciativa del Secretariado Diocesano de Pastoral Bíblica y con el esfuerzo de un equipo de voluntarios. En el año 1995, siendo arzobispo Mons. Ramon Torrella Cascante el Museo se reinstaló, provisionalmente, en la planta superior del Palacio Arzobispal. Últimamente los arzobispos Lluís Martínez Sistach y Jaume Pujol Balcells han dado un nuevo impulso al Museo, asignándole un nuevo emplazamiento en el histórico edificio de la Casa de los Concilios. El día 10 de abril de 2006, el arzobispo Jaume Pujol inauguró y bendijo las nuevas instalaciones. En esta última etapa el Museo ha incrementado su patrimonio gracias a adquisiciones y numerosas donaciones.